Las palabras del obispo trapense en los ejercicios espirituales de Cuaresma: del “realismo” de San Bernardo, forjado en los choques de la historia, un camino concreto hacia la misericordia y el Nombre de Jesús como respuesta al clamor del hombre.
Sigue leyendo el artículo, elige la mejor información.
Suscríbete a Silere non possum a un precio irresistible
Cancela cuando quieras
Todas las ventajas
- Acceso ilimitado a Silere non possum
- Newsletter exclusiva
- Vídeos y pódcasts exclusivos